Marija Nikolić, Universidad de Zúrich, marija.nikolic@uzh.ch / Johannes Kabatek, Universidad de Zúrich kabatek@rom.uzh.ch

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentation and edition of a text

Abstract

Among the manuscripts and notes in the Coseriu Archive at the University of Tübingen, there are several ones dating probably from the first years of Coseriu’s activity in Montevideo in the 1950s that treat the “Problem of Art”, the philosophical issue of what art really is in its essence. Coseriu gave several talks on that subject, and in the archive we can find a series of notes that seem to have been the base for public presentations. We will present one of the most coherent ones in a transcription and with some comments. It can be said that El problema del arte is not only a coherent text on the essence of art but that it is also related to Coseriu’s thought in general: the problem of art is presented as a philosophical problem (what is art really?), it is discussed rejecting existing explanations and taking individual intuition as a starting point for explicit analysis and it is related to basic human universals we can also find in Coseriu’s theory of language such as the principle of creativity. This makes the text relevant not only for the history of aesthetics but also for the general conception Coseriu offers of different human activities.

Keywords

Eugenio Coseriu, Aesthetics, Theory of Art, Coseriu in Montevideo, Philosophy of Art

Resumen

Entre los manuscritos y notas del Archivo Coseriu de la Universidad de Tubinga hay varios que probablemente datan de los primeros años de la actividad de Coseriu en Montevideo en la década de 1950 y que tratan del «problema del arte», la cuestión filosófica de qué es realmente el arte en su esencia. Coseriu dio varias charlas sobre ese tema, y en el archivo podemos encontrar una serie de notas que parecen haber sido la base para presentaciones públicas. Presentaremos una de las más coherentes en una transcripción y con algunos comentarios. Se puede decir que El problema del arte no solo es un texto coherente sobre la esencia del arte, sino que también está relacionado con el pensamiento de Coseriu en general: el problema del arte se presenta como un problema filosófico (¿qué es realmente el arte?), se discute rechazando las explicaciones existentes y tomando la intuición individual como punto de partida para un análisis explícito, y se relaciona con universales humanos básicos que también podemos encontrar en la teoría del lenguaje de Coseriu, como el principio de creatividad. Esto hace que el texto sea relevante no solo para la historia de la estética, sino también para la concepción general que Coseriu ofrece de las diferentes actividades humanas.

Palabras clave

Eugenio Coseriu, Estética, Teoría del arte, Coseriu en Montevideo, Filosofía del arte

1. Presentación (J.K.)

Entre la gran cantidad de manuscritos que se encuentran en el archivo Coseriu en Tubinga hay varios que tratan de temas de la estética y de la teoría del arte. En Kabatek 2023 incluimos un capítulo sobre la relación que tuvo Coseriu con la estética y con el arte sobre todo en los primeros años de su trabajo en Montevideo, es decir a inicios de los años 1950, pero en cierta medida también durante toda la vida. Resumiendo brevemente la relación de Coseriu con el arte y la estética, podemos identificar una faceta más bien concreta, relacionada con actividades estéticas, y una faceta más general, que permite relacionar el tema de la estética y del arte con la obra coseriana completa. En cuanto a lo concreto y particular, cabe mencionar lo siguiente:
- Coseriu se dedicó a la creación literaria sobre todo en la época de su adolescencia y tenía talento y posibilidades en este campo
- en su época italiana en los años 1940, se interesaba mucho por múltiples formas de arte y por la teoría de la estética; se hizo amigo de muchos artistas sobre todo en los años de Milán. Escribió una tesis sobre las ideas estéticas en Rumanía (un texto en dos versiones, una primera, desconocida, y una segunda, la que defendió y la que había dirigido Antonio Banfi en Milán, marcada esta por la ideología marxista)
- en los primeros años en Montevideo, escribía textos de crítica del arte en los periódicos de Montevideo y organizaba exposiciones de artistas italianos (en primer lugar, de sus amigos de la época italiana). Además, enseñaba estética en el Instituto de Profesores Artigas y compiló una colección antológica de textos de estética
- aunque después de los años de Montevideo dejó de dedicarse intensamente al tema de la estética, publicó varios textos sobre lenguaje y poesía y dedicó su lingüística del texto en gran parte a la creación literaria. Además, seguía interesándose por las publicaciones en el área y mostraba con orgullo su colección de libros de estética, según él la mejor colección privada del mundo.

En cuanto a lo general, hay que destacar que:
- las ideas de Coseriu sobre la estética y el arte están relacionadas con su pensamiento teórico y filosófico general.
- en cuanto al problema del arte, como en todos sus planteamientos teóricos, Coseriu parte de un acercamiento filosófico que no se limita a discutir algún aspecto particular, sino que va a preguntar por la esencia, en este caso: ¿qué es el arte?
- como en todas las cuestiones relativas a las ciencias humanas, Coseriu parte de una intuición inicial que se tiene del objeto estudiado, intuición dada en el caso de los objetos producidos por los seres humanos mismos (frente a la falta del mismo tipo de intuición en el caso de los objetos de la naturaleza, cf. López Serena 2019, 111 y Kabatek 2023, 12).
- en el caso de la discusión acerca de la esencia del problema del arte, se ve también su forma de proceder: a) se plantea el problema, b) se discuten una por unas propuestas dadas a la cuestión en la historia del pensamiento, rechazando todas por incompletas, c) se hace una propuesta propia y d) se discute y elabora la propuesta propia. En este sentido, aunque se trate de un texto escueto, El problema del arte es también una muestra ejemplar de la forma de pensar y de trabajar de Coseriu
- en el texto aparecen algunas ideas fundamentales del pensamiento coseriano, entre otras, la de la individualidad de la creación, la del trabajo y del lenguaje como características esenciales del ser humano (Hegel) y la de la enérgeia como fuerza inherente al ser humano que hace de su actividad una actividad creadora de nuevos objetos
- el texto muestra, por un lado, el conocimiento exhaustivo por parte de Coseriu del tema de la teoría del arte; al mismo tiempo, hace evidente que hay ciertos autores particularmente presentes en su pensamiento, como Baumgarten, Hegel o Croce, y, en particular, Lucian Blaga, que no aparece citado pero cuyas ideas (en particular, la del “carácter luciférico del hombre”) están muy presentes en el texto (Coseriu 2010).
- el texto está muy relacionado con textos contemporáneos sobre todo del entorno italiano de Coseriu (Croce, Banfi); al mismo tiempo se puede relacionar con textos de la misma época que reflexionan sobre la misma temática, como por ejemplo los escritos de Heidegger sobre el arte (cf. Heidegger 2010 y Kabatek 2024).

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 333 -

  En cuanto al manuscrito que presentamos, se trata de uno de varios textos conservados en el archivo sobre la cuestión del arte y, más en general, sobre estética, todos de los primeros años de Montevideo. Podemos mencionar, en concreto, los siguientes:

- Introducción a la Estética

- El problema del arte

- Traducción de la Poética de Baumgarten

- Valor histórico y valor actual de la estética de Baumgarten

- Acerca de la estética de Fracastoro

- La mimesis aristotélica

- Arte y naturaleza en Kant

- El hombre y el arte. Principios de estética

- Notas de una conferencia τέχνη – arte

  No sabemos de cuándo data exactamente nuestro manuscrito, pero suponemos, por la trayectoria de Coseriu, que fue una conferencia dada en algún lugar en Montevideo en los primeros años uruguayos. Es posible que ulteriores estudios de los fondos del Archivo Coseriu esclarezcan con más exactitud la cuestión de la fechación y de la localización, además de la relación de este manuscrito con otros de la misma temática. A pesar de ello, pensamos que el texto que presentamos es coherente y claro y que es hora de sacarlo a la luz para que se conozca esta faceta desconocida de la obra coseriana. La publicación no impide ulteriores publicaciones más contextualizadas, todo lo contrario: la entendemos como primer paso hacia una edición crítica de la obra de Coseriu referida a la teoría del arte.

2.  Eugenio Coseriu y El problema del arte – Edición preparada por Marija Nikolić y Johannes Kabatek 2

Criterios de la transcripción:1 Se mantiene el texto original y las separaciones de las líneas del original. También se mantiene la puntuación; muchas veces no hay punto al final de las oraciones y se ha transcrito tal cual. En algunas ocasiones, Coseriu abrevia una palabra; en tales casos lo añadido por el editor se marca con corchetes [ ]. En pocas ocasiones, Coseriu mismo añade algo en corchetes, para no confundir estos casos con los de nuestras añadiduras, hemos puesto el signo doble [[ ]] aunque en el original sean corchetes simples. Se comentan las lecturas problemáticas y las tachaduras. En caso de duda, remitimos al manuscrito original que se puede consultar aquí.

1

El problema del arte –problema

general– ¿Qué es el arte?

No los problemas particulares.

En otras palabras: el problema

filosófico del arte.


Es evidente que en una breve

conferencia no se podrá ni ago-

tar ni contestar plenamente

la pregunta.


2


Pero es útil plantear o por lo

menos situar el problema.

En realidad situar el problema

quizás sea más importante que

resolverlo.

Las soluciones podrán ser mu-

chas y todas ellas serán pro-

visionales, susceptibles de ser

revisadas.


3


Pero es evidente que situar el

problema del arte equivale a

orientar en determinado sentido

el planteamiento de una serie

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 334 -

de problemas particulares, mien-

tras me parece que el camino

contrario es simplemente impo-

sible: los problemas particulares

no se pueden ni plan resolver

ni plantear con alguna pro-

babilidad de éxito fuera de

una visión general del arte


4


¿No será excesivo orgullo volver

a plantear ex novo el problema

del arte? ¿Un problema ya

planteado tantas veces y tantas

veces aparentemente resuelto?

A esta posible pregunta contesta-

mos que no se trata de orgullo

sino de humildad. La actitud

filosófica exige que se planteen

de nuevo los problemas, no

derribando sino aprovechando

todo lo hecho

Además, en el caso específico

es evidente que un nuevo plan-

teamiento responde a una exi-

gencia profundamente sentida,

dado el fracaso de las varias

soluciones ya dadas, que o no

abarcan todo el arte, o abarcan

todo el arte, o abarcan algo más que el arte. –

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 335 -

5


¿A qué se debe esta insatisfacción

general, este fracaso con respecto

al problema del arte? Las solu-

ciones dadas son evidentemente

coherentes con su planteamiento.


Una crítica interna de las solu-

ciones dadas no lleva a nin-

gún resultado. Por consiguiente

las fallas están en los plan-

teamientos


1) O se adoptan puntos de vista

parciales y se pretende dar una

solución global


2) O se establecen analogías y en-

tonces se trata de reducir el arte

a otra cosa, con lo cual sólo

se logra desplazar el problema.


3) O se confunden los varios planos,

los varios aspectos del objeto

estudiado.



6


Pero desde puntos de vista parciales

o confundiendo los varios planos

en los que el objeto se presenta

a nuestra consideración – no pode-

mos dar sino soluciones parcia-

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 336 -

les o soluciones confusas.


7


Por ej. se observa que el arte no

tiene fines utilitarios y entonces

se lo asemeja al juego, activi-

dad que encuentra su satisfac-

ción en sí misma y por sí

misma (Schiller), o puro ejer-

cicio, en esencia inútil, que

se realiza con las energías

sobrantes (Spencer).


Pero, entonces, ¿qué es el juego?,

filosóficamente hablando. Y

¿qué hacemos con un arte que

sirve también fines utilitarios,

como la arquitectura?

–––


8


El arte es actividad expresiva

No podemos, coherentemente, se-

parar el arte del lenguaje y

ni siquiera del canto de los pá-

jaros.

Es evidente que expresivo es

nota característica del arte,

pero no constituye su diferen-

cia especifica.


Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 337 -

82


El arte es producción de objetos

Es verdad, pero nuevamente

nos encontramos con que hay

producciones de objetos que no

son arte

Hasta entre los objetos que

presentan la intención artística

hay muchos que no son

artísticos.


9


Podemos considerar los objetos

en sí – observar que presentan

una estructura, un ritmo, o

mejor, un número como

decían los antiguos.

Una estructura rítmica, presentan

también los cristales, los siste-

mas planetarios, los copos de

nieve.

Entre las actividades humanas

el caminar, el respirar

Entre los objetos producidos

por el hombre – la mayoría.


10


El arte es producción de obje-

tos bellos.

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 338 -

– Pero ¿qué es la belleza?

– Hay objetos bellos que no son

arte – hasta entre los que se

contemplan desinteresadamente

(una mariposa).

– En realidad, todos los objetos

pueden contemplarse como bellos,

es decir que todos pueden referirse

al valor belleza.

– Decir que la belleza artística es

de un tipo especial es una tau-

tología, pues equivale a decir

que constituyen arte aquellos

objetos que se reconocen como

artísticos.

– En este campo podemos justifi-

car el antiestetismo de Fiedler

o el más atenuado aestetismo

de Simmel.


11


Una de las soluciones más sibi-

linas y confusas –aunque no

tan desprovistas de significado

como ostenta creer la gente snob

es que el arte es imitación de la naturaleza.


- No se entiende si nos referimos

a la actividad o al producto

- Si la imitación implica o

no una intención

- Se puede observar que el arte

produce objetos que se insertan

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 339 -

en la naturaleza, que se apegan

al mundo, que se presentan

con las mismas características

de objetividad que presentan

los objetos naturales (Baum-

garten) o que se imita el mis-

mo proceso creador de la

naturaleza (Plotino, Shaftes-

bury.) Pero con eso sólo se

afirma que el arte es creación,

el carácter demiúrgico del arte.


12


Decimos cómo es, no qué es.

- Si entendemos que se basa en

la experiencia, que la conciencia

no forma fuera de su contenido,

no inventa ex-nihilo, damos

sólo una determinación nega-

tiva pero no separamos el

arte de otras actividades, que

también estructuran de una

manera nueva la experien-

cia.

- Y ¿en qué sentido podríamos

decir que la música o la

arquitectura o, en general,

los artes no representativos,

son imitación de la natura-

leza?

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 340 -

13


El arte introduce en el mundo

desordenado de la naturaleza –

en un cosmos cuyo orden es

sobrehumano – un cosmos humano,

humanamente ordenado.

Es verdad – Pero los puentes,

los caminos, los ferrocarriles

tienen la misma característica.

–––


14


El arte es creación fantástica

También lo son las fantasías

inexpresadas y los sueños

Ya Baumgarten admite las

representaciones de los sueños

como objetos artísticos y el

psicoanálisis llega a identi-

ficarlos.

–––


15


El arte es conocimiento.


Dirección importante en la estéti-

ca moderna – de Baumgarten a

Croce y que tiene sus antece-

dentes en la antigüedad, en

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 341 -

Platón, Aristóteles, Plotino.

- No abarca todo el campo de la

experiencia artística, pues dice sólo

lo que el arte es desde el p.[unto] d.[e] v.[ista]

del creador.

- Por otra parte, los límites entre

este conocimiento y el conocimiento

científico o filosófico – no aparecen

definidos.

- ¿Deberemos admitir con Baum-

garten una verdad estético-ló-

gica?

- Y ¿por qué la verdad del arte

se llama belleza?

- Además, también el conocim.[iento] no

expresado, no comunicado (Plotino, Croce)


16


Es fácil establecer una conven-

ción semántica – decir: no llamo

arte sino el conocimiento fan-

tástico, el conocimiento median-

te imágenes.

Pero, entonces, lo que se define

es el conocimiento fantástico,

no el arte y necesariamente

se elimina del objeto artísti-

co lo que no es conocimiento

metafórico.


–––

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 342 -

17


Podemos decir que el arte pertenece

a una particular facultad espi-

ritual – la fantasía

Sólo que esto indica el lugar

del arte entre las creaciones

del espíritu o, mejor, la fuente

espiritual del arte – no la esen-

cia del arte.

- Además ¿todo lo que pertenece

a la fantasía es arte?

- Y ¿todo lo que es arte perte-

nece a la fantasía? ¿No que-

da nada en el arte de aquella

habilidad que constituía el

viejo contenido significativo de

la palabra?

- Finalmente, alguien podría de-

cir ¿y quién es ese señor Espí-

ritu? Yo no lo conozco sino

como esquema que construyo

sobre la base de la actividad hu-


18

mana concreta. Y concretamente

yo conozco sólo hombres, indi-

viduos que se llaman Juan,

Pablo, Diego, o María, o Adela,

que actúan, viven, sufren, mue-

ren como individuos, y no en

el plano abstracto del espíritu.

Y podría preguntar ¿qué es

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 343 -

concretamente el arte, en el pla-

no de estos hombres que yo

conozco?

- Y otro podría objetar que la

misma distinción entre fanta-

sía e intelecto es arbitraria,

es un esquema didáctico. Y

podría observar que esta distin-

ción es arbitraria por lo me-

nos con respecto al arte, pues

el arte empeña todo el hombre,

no sólo una parte. Yo no ha-

go arte con la derecha y la filosofía

con la izquierda y no conozco

una expresión que no sea totalidad.


19


Resumiendo, podemos observar

que la mayoría de las doctri-

nas estéticas definen el arte

por negación.

La construcción más genial

en este sentido es la de Kant

Y del mismo tipo es la estética

de Croce, a pesar de todos sus

aciertos positivos.

Como observa Gentile, tales

doctrinas ubican el concepto

de arte, lo acorralan y le

hacen la guardia, no se lo

dejan escapar – Pero no lo

examinan, no lo estudian.

–––

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 344 -

20


Entonces podríamos renunciar

por el momento a una solución.

Trataríamos de acercarnos al

arte por varios caminos, todos

ellos válidos. Estudiaríamos el

arte como fenómeno desde to-

do punto de vista, como hace

el problematicismo absoluto.

Nosotros estamos de acuerdo

en que discutir los problemas

es filosóficamente más impor-

tante que resolverlos.

Pero un estudio como el del

que hablamos y al acercarse

al arte por los varios cami-

nos posibles implican un cono-

cimiento previo de lo que el

arte es, pues, si no, no se

distinguiría de lo que no es.


21


Llegamos, pues, a la broma in-

teligente con la que Croce em-

pieza el Breviario: el arte es

lo que todos saben qué es.


Es decir que comprobamos un

hecho: que existe una serie de

fenómenos que reconocemos como

artísticos y distintos de otros fe-

nómenos, que llamamos prácti-

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 345 -

cos, filosóficos, científicos, etc.

Y esta debe ser la comproba-

ción inicial, implícita por lo

demás en toda teoría del arte.

–––


22


Ahora, para descubrir los fun-

damentos de tal comprobación,

pienso que hay que fijar desde

el comienzo ciertas exigencias

metodológicas.


- En primer lugar, a la pre-

gunta ¿qué es el arte? se puede

contestar sólo desde varios puntos

de vista, todos ellos necesarios

y necesarios con el mismo título.

Tenemos que decir qué es el

arte en su hacerse, en su ser

objetivo, en su contemplación,

en su comunicación crítica, en

su existencia histórica.

En este sentido decimos que la

estética o filosofía del arte es

teoría de la experiencia artísti-

ca; de todo lo que se presenta

a los hombres como experien-

cia artística: la creación en el

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 346 -

23


artista, las características obje-

tivas del arte como objeto, los

llamados sentimientos estéticos

en el contemplador.


En segundo lugar – a la pregunta

- ¿qué es el arte? hay que con-

testar en dos planos: el de la

idealidad, donde el arte se distingue

netamente de lo que no es arte

y se opone, por ejemplo, a la

reflexión; y el de la realidad

concreta, donde tal oposición

aparece mucho más matizada.

- La reducción del arte a un princi-

pio único o su consideración en

un solo plano no sólo son impo-

sibles, sino que son también inne-

cesarias: la abstracción empobrece

necesariamente la experiencia ar-

tística. Y nosotros queremos una

teoría que comprenda toda la ex

periencia. No queremos que el esprit

de géométrie mate el esprit de finesse.


24


- Luego hay que establecer dónde,

en qué lugar, se hará la in-

vestigación. Y para establecer

este lugar pienso que hay

que partir de la comprobación

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 347 -

más general e incontrovertible

acerca del arte: es decir que

el arte es algo específicamente

humano.


Excluimos con esto de nuestra

consideración tanto lo animal

como lo divino.

Lo que atribuimos a la divi-

nidad no constituye arte sino

naturaleza. Desde este punto

de vista hay que hacer la dife-

rencia entre arte y naturaleza.

Y no desde el punto de vista

de lo bello natural y artístico,

cuya distinción es sólo un coro-

lario.

La semejanza entre arte y natura-

leza se deben a que ambos son

creaciones, productos – cf. poeta.


25


El arte constituye en este

sentido una nueva naturaleza –

humana.

Pero existe también una natu-

raleza producida por los ani-

males. También los animales

agregan al mundo estructuras

inéditas: hormigueros, nidos,

las construcciones de las abejas

o de los castores. Pero no inclu-

imos en el arte esas estructu-

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 348 -

ras; se deben a actividades instin-

tivas o con fines prácticos: a lo

sumo pueden asemejarse con la

construcción de caminos, con la

plantación de bosques, etc.


El arte, en cambio, es específi-

camente humano – cf. Marx.

Por lo tanto el problema del arte

se puede plantear sólo en una

antropología filosófica. Si pertenece

al hombre, sólo en la ciencia

del hombre encontrará su solu-

ción.


26


Emplearé ahora algunas expresio-

nes corrientes en la filosofía

existencial. Lo cual no significa

ninguna adhesión al existencialis-

mo. Creo, sin embargo, que el

existencialismo ha tocado algu-

nos problemas fundamentales

de la antropología.


Lo que nos sirve para nuestro

propósito son en particular dos

comprobaciones

- que el ser del hombre es un

ser para la muerte y el

hombre lo sabe.

- que el ser del hombre es un ser

con otros.

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 349 -

A esto se podría, quizás, agregar

la idea fundamental de Cassi-

rer de que el hombre es un

animal simbólico, que también

implica la inclusión del arte en

la antropología.


27


De estas dos características del

ser del hombre surge la situación

del arte como actitud humana


El arte es la no-aceptación de

la muerte, la afirmación del

hombre como eternidad, como in-

mortalidad – Inmortalidad del

individuo como individuo, no como

espíritu.

Non omnis moriar decía el

poeta latino

En efecto, para no morir me ob-

jetivo fuera de mí mismo, me

transformo de sujeto en objeto

Yo sé que el yo-sujeto está des-

tinado a morir, pero el yo-

objeto permanecerá.

[s.n.]3

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 350 -

Sociología


Existe, individualmente, y es

legítima, una sociología del

arte, dado que se trata de una

manifestación del hombre en

la sociedad – y existen menos

ejemplos de estudios sociológicos

sobre el arte (cf. El gusto lit[erario])

Pero el probl.[ema] de la estética

no puede ser el de las solu-

ciones sociales del arte o de sus

efectos sociales, es decir sino

sólo el del arte en sí, o

sea ¿qué es el arte?


[[aquí las consideraciones se-

mánticas acerca del valor de la cópula]]


28


Pero ¿qué tipo de eternidad será

ésta? Una permanencia igno-

rada no sería tal.

El ser del hombre es un ser

con otros, y nuestra permanen-

cia es permanencia en los otros.

Por esto la actitud artística

se asemeja a la actitud

erótica y a la actitud reli-

giosa: es una entrega

a los demás, un acto de con-

fianza absoluta en los de-

más hombres.

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 351 -

29

Arte, amor, religión


La esencia del amor es asumir

como proprio el dolor de otro, la

angustia ajena, sentirse definido por

esa misma angustia.

–––


El amor no es una idea, un

concepto, sino un acto, un

acto libre de asunción de una

responsabilidad, de elección de

otro ser que nos defina, que nos

ilumine, mejor, por la semejanza

de su situación en el mundo con

la nuestra. Y la alegría del amor

es el saber que hay otro ser como

nosotros y que podemos quitarle

la angustia. Claro que con eso le

quitamos el mismo ser; por esto

el amor es unión e identificación.

Te quiero, significa “quiero que tu

angustia sea la mía” o sea “quiero

que tú seas yo”. En otras palabras

no es el reconocimiento de un

como tú, sino un asumir un

como yo. El ser del ser que amamos

no es una cosa en que vivimos, ni

un cuadro que contemplamos, sino

nuestro mismo ser. Todo amor es

en último análisis narcisista. Por esto

el ser amado se defiende requiere que se le alivie

la angustia, pero no quiere perder

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 352 -

el ser. –– Se le propone algo

con cariño, pero al mismo tiempo

se le pide una renuncia esencial.

–––


30


El arte como actividad contraria, pero

esencialmente idéntica al amor

(porque el motivo es la solidaridad

con el tú, con los demás seres)

el regalarse a otros objetivado

y el querer que otros se regalen a

nosotros.

Por esto el arte es más ascético

que el amor, más generoso –

se acerca a la religión que

es el entregarse subjetivamente

y no objetivado, y al Absoluto,

no a los demás seres humanos.

[[NB – el dejarse amar presenta

aspecto religioso, es una entrega

subjetiva a otro ser humano]]

es semejante al acto de fe.

–––

No la necesidad de perpetuarse, sino

la necesidad de sentirse solidario con

otros seres. –––

Diferencia fundamental con la

ciencia o filosofía – que descubren algo

acerca del mundo o de los seres

considerados como mundo y no acerca

de uno mismo.

–––

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 353 -

31


La actitud filosófica lo considera

todo como mundo y a ese

mundo lo vuelve todo pensa-

miento del sujeto, es decir, sujeto.

La actitud artística lo considera

todo como sujeto y a ese sujeto

lo transforma en objeto.

–––


32


Arte y filosofía


La actitud filosófica: saber,

tener conciencia, entender

La actitud artística: hacer

[[por eso puede haber una

valoración filosófica del arte,

en cuanto saber o entender, y

una valoración estética de la

filosofía, en cuanto hacer,

en cuanto creación, construcción]]



Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 354 -

33

34

El arte como conjunto de objetos


Un mundo inédito agregado

al mundo – una estructura

nueva, que representa un

nombre personal.



El arte contemplado


Aquí interviene nuevamente

el aspecto cognoscitivo del arte

Lo que llamamos emoción

estética es la emoción de un

aumento cognoscitivo – del hecho

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 355 -

de conocer una sobrevivencia

humana. A ese aumento

cognoscitivo lo valoramos

como bello.


36


El valor


¿Qué es el valor? es problema

de la estética (así el hecho

de que el valor se dé en

la valoración y no pertenece

a la obra sino como estímulo o

condición para la valoración

[[y no se venga con la tesis

pueril de que entonces una

teoría desconocida, no valorada,

no sería verdadera, porque ya

es valorada por su autor: hablo

de lo que podría ser descubierto

y que, por ser totalmente desco-

nocido, no es ni verdadero, ni

falso, sino simplemente no existe

ni siquiera como posibilidad.]]

Pero los problemas mismos de la

valoración, sus criterios, etc., su

técnica – son problemas de la

crítica de arte, no de la estética.

Mientras el problema mismo de

la crítica es un problema de

estética (¿Qué es la crítica?).

La estética, como toda disciplina

filosófica, es ciencia de esencias

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 356 -

No todas las disciplinas que tienen

por objeto el arte son necesariamente

[verso]

estéticas: al contrario, una sola

lo es; las demás son sociología,

psicología, crítica, historia, ética,

etnología, antropología, ciencia

de la cultura, etc.


–––


Cf. el lenguaje que pertenece

como objeto a varias ciencias,

pero en sí sólo a la lin-

güística.


–––


Es una equivocación decir

ciencias del lenguaje: hay una

sola, pues para las otras el

leng.[uaje] no es sino objeto parcial

(el objeto es: manifestaciones

anímicas, conductas, sist.[emas] de signos,

verdad, hechos sociales, hechos de

cultura, etc.).


–––


37


Si el valor es una forma ideal,

como una idea platónica – ¿qué

existe en el objeto?

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 357 -

Existen estímulos capaces

para producir en el contem-

plador una valoración

Los estímulos son objetivos

y para que produzcan una

valoración en lo posible

universal deben ser universa-

les. En este campo creo

que hay que plantear el

problema de la universa-

lidad del arte.


38


Arte y ética


La actitud filosófica considera

a los hombres y al yo como mundo,

la actitud artística al mundo

como yo, a los hombres como

determinante, hermanos, del yo.


Por esto la act.[itud] fil.[osófica] es ascética,

como la científica (el saber

no cae bajo el dominio de lo

ético), mientras la act.[itud] artística

es una actitud ética, aunque no

necesariamente éticamente positiva

(moral). Por consiguiente, no es

posible una valoración ética de

la filosofía (sino sólo una valora-

ción lógica: verdad – falsedad), mien-

tras es posible una valoración

ética del arte, aunque no del

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 358 -

arte como objeto (que no puede

ser ni bueno ni malo) sino del

arte como actividad de un hombre

Lo puede considerar éticamente

al artista en su actividad artística

Existe una moral del arte, que

considera su seriedad, su auten-

ticidad. –


39


Otros valores se dan todos en

el arte – pero no son indispen-

sables para su esencia

Aquí la confusión entre los

planos real e ideal.

Como ideal es totalmente

autónomo.

Como real – el arte contiene

una serie de valores –

Aquí el problema de los

valores sociales.


40


Arte y sociología

¿Qué es el arte?

en su hacerse

en su existencia objetiva

en su contemplación

Por esto, la contestación equivale

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 359 -

a “teoría de la experiencia estética” 4

Los estudios sociológicos sobre

el arte son muy interesantes

Lástima que quieran concluir

por encontrar un criterio

sociológico de valoración – es

decir pasar del estudio al

acto crítico de aceptación o

rechazo, del cómo es al

me gustao es bello (cf.

Schücking, 128).5


[s.n.]


Universalidad del arte


La universalidad del arte no es

dada por los probl.[emas] sociales,

políticos, etc., sino por los problemas

generales, universales, constantes del

hombre: sólo si un problema

social, político, moral, etc. llega

a presentarse como problema

esencial del hombre, él adquiere

significación artística.


––––


41


Otra confusión – entre el plano

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 360 -

ideal y el plano histórico,

que es un plano de comuni-

dades. Como realidad histórica

el arte es cultura.


El probl.[ema] de la crítica

1) Comprobar lo bello

1) Intuir la visión

3) Volver racionales los estímu-

los que nos hacen intuir la

visión.

Contra la gramática crítica

Retórica – un verde al lado

de un amarillo (los estímulos

separados de la visión)

Pero un color hermoso de

por sí no es arte

Le conferimos 2 planos: de lo

6 y de lo absoluto


Lo bello como valor se sitúa en

el plano de lo absoluto, los estí-

mulos en el plano de lo relativo

Leibniz – pero no arte sino de abandono a

los demás


3.  Epílogo: Coseriu y el problema del arte (M.N.)

3.1. Este epílogo pretende recapitular las ideas principales del manuscrito, siguiendo el hilo conductor de la argumentación propuesto por Coseriu. En primer lugar, se presenta el problema filosófico del arte como tema principal de su discurso. Coseriu plantea la cuestión sobre su esencia, «¿Qué es el arte?» (ms. A23-128, 1), poniendo de relieve la dificultad de su resolución ya

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 361 -

desde las primeras líneas. De ahí que se fije como objetivo situar el problema y no encontrar una solución singular, definitiva y absoluta. Sin embargo, se considera como necesario un nuevo planteamiento, justificado por «el fracaso de las varias soluciones ya dadas» (Ibíd., 4). Según Coseriu, este se debe a la adaptación de puntos de vista parciales con el fin de llegar a una solución general, o el establecimiento de analogías y así la reducción de arte a otra cosa, o la confusión de los varios planos del objeto estudiado. Por consiguiente, es inevitable que las soluciones propuestas sean incompletas o dudosas.
 En segundo lugar, Coseriu presenta una serie de afirmaciones filosóficas sobre la esencia del arte,7 revelando en detalle las definiciones como insuficientemente elaboradas. No se procederá comentando punto por punto, sino recapitulando sucesivamente algunos de los aspectos fundamentales del pensamiento coseriano con respecto a la esencia del arte. Primero, Coseriu critica, entre otras, las siguientes definiciones ya planteadas desde la antigüedad: el arte es algo sin fines utilitarios, es actividad expresiva, es producción de objetos bellos, es imitación de la naturaleza, es creación fantástica, es conocimiento, etc. (cf. Ibíd., 7–19). Después de citarlas, suele poner de manifiesto algún punto débil que corrobora la insuficiencia de lo afirmado. Por ejemplo, la arquitectura que tiene fines utilitarios no se debería pues considerar como arte (cf. Ibíd., 7). En cambio, existen también actividades expresivas que no son arte, como el lenguaje o el canto de los pájaros (cf. Ibíd., 8). Asimismo, hay producciones de objetos estructurados y bellos que no son arte (cf. Ibíd., 9-11).8 También la definición del arte como imitación de la naturaleza resulta imprecisa según Coseriu, puesto que no queda claro si se refiere a la actividad o al producto, o si implica una intención o no (cf. Ibíd., 12). Tampoco basta con afirmar que el arte es creación fantástica, dado que los sueños, por ejemplo, también pueden ser irreales (cf. Ibíd, 15). Lo mismo pasa con identificarlo con el conocimiento, ya que no se diferencia así del saber científico o filosófico (cf. Ibíd., 16). Para no extendernos más, en resumen, las características dadas no constituyen la diferencia específica del arte (cf. Ibíd., 8). Igualmente, la mayoría de las doctrinas estéticas define el arte por negación, pero no lo examina o estudia de verdad (cf. Ibíd., 20).

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 362 -

 Después de haber enumerado los puntos problemáticos esenciales, Coseriu propone renunciar por el momento a una solución y mejor acercarse al arte desde varias perspectivas, como lo hace el problematicismo absoluto. En cambio, este procedimiento implica un conocimiento previo de lo que el arte es (cf. Ibíd., 21). Coseriu entonces cita a Croce, quien empieza su Breviario de estetica con la siguiente afirmación: «el arte es lo que todos saben qué es» (cf. Ibíd., 22). A continuación, parte de la comprobación inicial que existe una serie de fenómenos que reconocemos como artísticos que se oponen a los prácticos, filosóficos, científicos, etc.
 Para descubrir los fundamentos artísticos, afirma Coseriu, es ante todo necesario fijar ciertas exigencias metodológicas: ¿Qué es el arte en su hacerse, en su ser objetivo, en su contemplación, en su comunicación crítica, así como en su existencia histórica? Destaca que se debe entender la estética o filosofía del arte como teoría de la experiencia artística (cf. Ibíd., 23). En segundo lugar, hay que contestar en dos planos para definir la esencia del arte: el de la idealidad, por un lado, y el de la realidad concreta, por otro. Según Coseriu, la reducción del arte a un principio único no solo es imposible, sino también innecesaria porque la abstracción empobrece la experiencia artística (cf. Ibíd., 24). En tercer lugar, hay que establecer la base de la investigación. Coseriu propone como punto de partida la siguiente comprobación: «el arte es algo específicamente humano» (Ibíd., 25). Así se excluyen las creaciones de animales y divinas, es decir, naturales. Por consiguiente, el problema del arte solo se puede plantear en una antropología filosófica (cf. Ibíd. 25-26). Se sirve de dos afirmaciones existencialistas para corroborar su argumentación: «el ser del hombre es un ser para la muerte y el hombre lo sabe» y «es un ser con otros» (cf. Ibíd., 27).
 A partir de aquí comienzan los capítulos marcados con subtítulos, que se resumirán en seguida. Coseriu destaca que la actitud artística se parece a la erótica y la religiosa, puesto que ambas se basan en la entrega y la confianza absoluta en los demás seres humanos, así como en la solidaridad con ellos (cf. Ibíd., 29-32). Sin embargo, el arte difiere del amor al acercarse más a la religión y al acto de fe (cf. Ibíd., 32). Coseriu, además, compara el arte con la filosofía: la actitud filosófica se caracteriza por el saber, el tener conciencia y el entender; la actitud artística, por el hacer (cf. Ibíd., 34). Para visualizar su argumentación, pone un esquema que demuestra lo siguiente: tanto el arte como la filosofía representan actividades humanas (que se oponen a las vitales), son teóricas (en vez de prácticas) y creadoras (más que científicas). En cambio, la

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 363 -

filosofía se opone a las actividades expresivas, a las cuales pertenecen el arte, el lenguaje y el mito (cf. Ibíd., 35)9.
 Después de esta esquematización, se aborda la cuestión sobre el arte contemplado y el valor artístico: mientras que la esencia del valor representa un problema de la estética, la valoración misma es tarea de la crítica del arte. Afirma, entonces, que «[n]o todas las disciplinas que tienen por objeto el arte son necesariamente estéticas: al contrario, como sola lo es» (Ibíd., 38-39). A continuación, lo compara con el lenguaje que también pertenece a varias ciencias, pero en sí solo a la lingüística (cf. Ibíd., 39). Según Coseriu, hay que plantear el problema de la universalidad del arte, puesto que existen estímulos objetivos y, por lo tanto, universales, capaces de producir en el contemplador una valoración (cf. Ibíd., 40). En cuanto al aspecto ético del arte, afirma que es posible valorar el arte éticamente, pero solo como actividad de un hombre y no como objeto. Además, destaca que la característica que distingue la actitud artística de la filosófica se debe al hecho de que la primera considera al mundo como yo, mientras que la segunda percibe a los hombres y al yo como mundo (cf. Ibíd., 41). Coseriu vuelve entonces de nuevo sobre la relación entre el arte y la sociología, la que critica por pretender encontrar un criterio sociológico de valoración, es decir, pasar del estudio al acto crítico de aceptación o rechazo: en vez de intentar dar una respuesta a la pregunta cómo es, pasan a comentarios de tipo «me gusta» o «es bello» (cf. Ibíd., 43). El último capítulo tematiza la universalidad del arte, que, según Coseriu, «no es dada por los problemas sociales, políticos, etc., sino por los […] generales, universales, constantes del hombre» (Ibíd., 44). Su manuscrito termina con el problema de la crítica, cuyas tareas consisten en comprobar lo bello, intuir la visión y volver racionales los estímulos que nos hacen intuir la visión. En conclusión, considera imprescindible situar lo bello como valor en el plano de lo absoluto y los estímulos, en cambio, en el de lo relativo. (cf. Ibíd., 45).

3.2. Contextualización

3.2.1. Ubicación dentro de la obra coseriana

 En las líneas que siguen, se ubicará el manuscrito dentro de la obra coseriana, sirviéndose de varias fuentes. La primera dificultad se da por la falta de indicación de fecha y de lugar. Sin embargo, lo que se deja reconstruir directamente del propio texto es su propósito, puesto que ya al inicio, Coseriu escribe lo siguiente: «Es evidente que en una breve conferencia no se podrá

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 364 -

ni agotar ni contestar plenamente la pregunta» (ms. A23-128, 1). Por lo tanto, uno reconoce que se trata de un discurso elaborado para una conferencia sobre el arte. A sabiendas de la existencia de toda una serie de textos inéditos en el archivo Coseriu que tienen su origen en los años 1950 y se ocupan de la estética, el arte y la poesía (cf. Kabatek 2023, 232), es muy probable que el manuscrito presente provenga también de la época uruguaya (1950-1963).
 Para reconstruir entonces sus años montevideanos, considerados como los más fructíferos en cuanto a su labor científica (cf. Kabatek 2017, 14), la fuente crucial representará el libro publicado en 1997 bajo el nombre «Die Sachen sagen, wie sie sind…». Eugenio Coseriu im Gespräch.10 Se trata de una recopilación de testimonios del propio Coseriu, quien fue entrevistado por Johannes Kabatek y Adolfo Murguía, en los veranos de los años 1994 y 1995 en Tubinga. El objetivo de la publicación consistió en documentar no solo las ideas lingüísticas de Coseriu, sino también su vida personal para contribuir de esta manera al mejor entendimiento de su obra (cf. Kabatek/Murguía 1997, VII). En el capítulo sobre Uruguay (cf. Ibíd., 83-105), Coseriu revela, al comentar los enfoques de sus épocas diferentes, que los textos sobre cuestiones fuera de la lingüística se ubican en el tiempo antes del año 1951 (cf. Kabatek/Murguía 1997, 104). Así, la afirmación del propio autor fundamenta la ubicación del manuscrito «El problema del arte» en sus años montevideanos o en los antes de su emigración.11
 De hecho, su interés por la estética se manifestó ya antes de su época uruguaya,12 es decir, tiene sus orígenes en los fines de los años en Italia, donde Eugenio Coseriu se doctoró tanto en filología como en filosofía. En su primera tesis doctoral, Coseriu investigó la influencia de la poesía épica francesa medieval en la poesía épica popular de los eslavos meridionales. Cabe destacar que este trabajo quedó inédito, aunque Coseriu afirma, en las entrevistas, que le hubiera gustado publicarlo, pero que se quedó sin ejemplares (cf. Kabatek/Murguía 1997, 64-65). Su segunda disertación en filosofía tiene como objeto la estética, sobre la cual el lingüista dice lo siguiente:

Primero había trabajado sobre la estética inglesa del siglo XVIII y había escrito bastante sobre ese tema, pero no tenía mucho tiempo, así que escogí después un tema más fácil para mí: L’evoluzione delle

idee estetiche in Romania. La estética en Rumanía; eso eran solo algunos nombres. De ahí viene mi especial interés por la estética y así también se explica mi gran biblioteca sobre estética, pienso que es una de las más grandes a pesar de no ser demasiado extensa, pero no hay tampoco tanto sobre ese tema.
(Kabatek/Murguía 2021, 106)

 Por lo tanto, no solo Italia, sino también Rumania tenía un gran impacto en su percepción del arte. Su relación temprana con la poesía se demuestra ya en 1939, cuando publica una traducción de Arte e valore del poeta y filósofo Lucian Blaga. Sin embargo, es La lingua di Ion Barbu (1949), un análisis del lenguaje del poeta rumano Ion Barbu, que Coseriu considera un texto fundamental para el desarrollo de su teoría del lenguaje. Lo comenta en dos ocasiones durante las entrevistas en Tubinga: «Es allí [en La Lingua di Ion Barbu] donde aparece por primera vez la idea de sistema y norma y del sistema lingüístico como sistema de posibilidades» (Kabatek/Murguía 2021, 106). Más tarde repite que «las raíces de su árbol científico» residen en el artículo sobre Barbu, puesto que es en este texto donde se encuentra, además de los conceptos de sistema y norma, una primera idea de la creatividad, todavía vaga, pero elaborable, según Coseriu (cf. Kabatek/Murguía 1997, 144).

 El concepto de la creatividad, que se convirtió más tarde en uno de sus principales universales lingüísticos, sembró confusión entre algunos lingüistas que lo identificaron, erróneamente, con la creatividad tal como la entendió Chomsky. Coseriu lo aclara en las entrevistas: «Pero este no es el caso. No se trata de producir hechos infinitos con base en un sistema de reglas, sino también de dejar surgir nuevas reglas y de crear nuevas reglas» (Kabatek/Murguía 2021, 210). Según él, «una lengua es un sistema de modos de hacer» (Kabatek/Murguía 1997, 164), representando un fenómeno dinámico que dispone de «las vías abiertas y las vías cerradas» (Ibíd., 165), es decir, un sistema de posibilidades que abre una dimensión futura (cf. Ibíd., 166). Sin embargo, la libertad no debe considerarse absoluta, ni confundirse la actividad creadora con una creación ex nihilo, ni interpretarse como arbitraria (cf. Ibíd., 184). Coseriu lo define más bien como «creación como creación en el mundo humano, y en cada caso, de una continuación de tradiciones» (Kabatek/Murguía 2021, 234). Por consiguiente, se trata de una actividad colectiva, que se orienta en las normas impuestas por la sociedad que permiten la libertad (cf. Kabatek/Murguía 1997, 184-185). El lingüista define su objetivo de manera siguiente:

Pero para mí se trataba de demostrar que el lenguaje no se impone, sino que se pone a disposición. El hablante dispone de la lengua de su comunidad, y debe estar agradecido de tener esta lengua. Esta lengua es él mismo, y no se trata de un sistema de restricciones sino de un sistema de «libertades», porque

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 366 -

también la libertad del ser humano es una libertad histórica, no una arbitrariedad (Kabatek/Murguía 2021, 307).

 Al comparar el arte con el lenguaje, Coseriu considera como un punto en común la infinidad de ambos fenómenos: «El lenguaje nunca acaba, el arte nunca acaba, la ciencia nunca acaba» (Ibíd., 233). Lo que llama la atención en las entrevistas es la reproducción idéntica o similar de las afirmaciones ya elaboradas en el manuscrito «El problema del arte», que refleja así la consistencia en el pensamiento coseriano. Para visualizar la similaridad entre los enunciados, se citarán a continuación:

[S]e podría decir: arte es aquello que una determinada comunidad reconoce como arte; carretera es aquello que una determinada comunidad reconoce como carretera; ciencia y filosofía son aquello que un determinado grupo acepta como tales. En cada uno de estos casos la definición sería idéntica y consistiría en señalar. El señalar se vuelve aún más dudoso si es tautológico: los científicos que reconocen la ciencia en cuanto ciencia; los artistas declaran que el arte (su arte) es arte. Por eso pregunto: ¿qué es reconocido como arte, o qué es, qué significa reconocer el arte? Tampoco quiero admitir que la delimitación de un objeto ya está dada al señalar hacia ese objeto. Esto sin duda está al principio. Si quiero delimitar el arte por querer ocuparme de él, me pregunto, naturalmente, lo que se considera arte, lo que se reconoce como tal. Pero esto es solo el principio, y se refiere a la separación del objeto, no a su esencia. En efecto, después de haber aceptado una delimitación provisional, intento investigar la esencia de la correspondiente actividad o de los respectivos objetos, y verifico, por ejemplo, que con base en la esencia que he podido identificar, no puedo aceptar algunas cosas como arte, aunque todos las reconozcan como arte, o que yo añado algunas cosas que tal vez no sean habitualmente reconocidas como arte. (Ibíd., 242)

 El hecho de que Coseriu plantea nuevamente las mismas preguntas de los años 50 corrobora la actualidad del problema que sigue siendo irresuelto.
 Partiendo ahora de los cinco universales lingüísticos de Coseriu, es decir, la creatividad, la semanticidad, la alteridad, la historicidad y la materialidad; se demostrará a continuación cómo él distingue el arte del lenguaje. Mientras que todas las actividades culturales tienen en común la creatividad como universal principal, la semanticidad y la alteridad representan rasgos específicos hasta definitorios del lenguaje. A este hecho se debe la diferencia esencial: el lenguaje aparece siempre en forma de una lengua histórica, lo que no ocurre en el arte, la filosofía o la ciencia. Asimismo, el arte carece de la dimensión de la alteridad porque no se realiza una comunicación con un sujeto empírico concreto; este es más bien representante de todos los sujetos posibles. En cambio, el lenguaje implica siempre la presencia de un sujeto ligado a la alteridad, que se reconoce como tal y tiene la posibilidad de convertirse en el objeto

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 367 -

para otro individuo en cada momento (cf. Kabatek/Murguía 1997, 249-250)13. Así, la finalidad de lenguaje que reúne en sí la semanticidad con la alteridad, representa una característica que no encuentra una analogía en las demás actividades humanas creativas (cf. Ibíd., 250). En resumen, la idea lingüística fundamental es comunicarse con alguien y solo en alteridad. En una combinación con un tú, el lenguaje se vuelve histórico, un rasgo específico que no se manifiesta en el arte14.
 Después de haber recapitulado el pensamiento coseriano, haciendo directamente uso de sus palabras o simplemente parafraseándolas, ahora cabe resumir, a grandes rasgos, algunos de sus artículos publicados posteriores, pero que de igual manera reflejan su concepción tanto del lenguaje como del arte. Uno de los destacados representa «La creación metafórica en el lenguaje», que repite su definición del lenguaje como actividad creativa (cf. Coseriu 1956, 11). Sin pretender dar respuesta absoluta a las razones de la creación metafórica, su objetivo consiste en demostrar el cambio lingüístico continuo: «en cada momento el sistema se quiebra para reconstruirse y romperse nuevamente en los momentos inmediatamente sucesivos, –ese cambio continuo es precisamente lo que llamamos la realidad del lenguaje» (Ibíd., 31).
 Más de veinte años más tarde, Coseriu publica su «Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’» (1979) en que critica la definición de Croce, quien definió la poesía como lenguaje absoluto. Según Coseriu, el lenguaje no es absoluto, debido a su dimensión de la alteridad, es decir, la comunicación presupuesta en cada acto lingüístico. Además, el lenguaje representa aprehensión y estructuración del «mundo», sin ser interpretación del mismo, ni creación de mundos posibles. Otra diferencia consiste en que el lenguaje tiene significado, pero carece de sentido (cf. Coseriu 1979, 185-186).
 En el artículo «Información y literatura» (1991), Coseriu aborda, en detalle, la diferenciación entre discursos informativos y literarios. Ofrece una visión estructuralista sobre el asunto, apuntando rasgos característicos de cada uno de los dos. Se pondrán en seguida tres ejemplos de esta comparación sistémica: los textos informativos hablan del mundo, mientras que los literarios crean uno; los primeros «dicen las cosas como son», los segundos no lo hacen; los discursos informativos se dirigen siempre a alguien, mientras que la literatura no (cf. Coseriu 1991, 194-198).

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 368 -

 Casi treinta años más tarde, se publica «Diez tesis a propósito del lenguaje y del significado» (2012) que reúne los aspectos fundamentales del pensamiento coseriano elaborado, mayoritariamente, ya en sus obras anteriores. En este, Coseriu postula un logocentrismo radical, que otorga la prioridad absoluta al lenguaje frente a las demás actividades culturales (cf. Kabatek 2011, 9). Para su argumentación, el lingüista toma como punto de partida una afirmación hegeliana, que define el lenguaje como «una de las dos dimensiones esenciales del ser del hombre, siendo la otra el trabajo» (Coseriu 2012, 49). Por consiguiente, es el lenguaje que representa «“el acceso” a todas las posibilidades culturales del hombre» (incluidos el pensamiento discursivo, la ciencia, la filosofía, la poesía)» (Ibíd.). Para no extenderse más, cabe mencionar un punto más: la diferenciación entre lenguaje y poesía, que, justamente, repite sus puntos esenciales de la «Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’».
 Además de estos textos teóricos y filosóficos sobre el lenguaje, Coseriu escribió también textos sobre la enseñanza de la lengua y la literatura, para nombrar algunos: «Acerca del sentido de la enseñanza de la lengua y literatura» (1990) o «Textos, valores, enseñanza» (1998), en los que se manifiesta su pensamiento integral acerca del lenguaje. Según Coseriu, la literatura no representa un uso del lenguaje entre otros, sino «la plena funcionalidad del lenguaje o esta actualización de sus posibilidades, de sus virtualidades» (cf. Coseriu 1990, 24-25). Esta afirmación se puede encontrar también en el texto «La lingüística del texto como hermenéutica del sentido» (cf. Coseriu 2006, 58). Por lo tanto, para decirlo en sus palabras: «la lengua debe estudiarse en relación con la literatura» (cf. 1990, 25). Sin embargo, como destaca también en el artículo «Textos, valores, enseñanza» (1998), Coseriu no deja de atribuir, concordando con Hegel, una importancia mucho mayor al lenguaje que a las demás formas de la cultura, que son el arte, la religión y la filosofía (cf. Coseriu 1998, 76-77).

3.3. Evaluación crítica

 En conclusión, Coseriu no ha llegado a una respuesta definitiva a la pregunta sobre la esencia del arte, pero tampoco lo ha pretendido conseguir. Más allá del propio valor del texto, su importancia reside, además, en el hecho de que, en sus textos posteriores, las ideas principales de «El problema del arte» se ven retomadas y evolucionadas. Como se ha demostrado en los párrafos precedentes, las consideraciones sobre el arte no se dejan limitar solo al contexto espaciotemporal en Montevideo, sino que deben considerarse también como documentaciones de sus pensamientos anteriores fundados en Rumania o Italia, así como en desarrollos posteriores. De ahí que la mayoría de los aspectos tratados se haya desarrollado en otras obras científicas, como, por ejemplo, en Sistema, norma y habla (1952) o en La creación metafórica

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 369 -

en el lenguaje (1956). A pesar de que el propio Coseriu ubique sus apuntes no lingüísticos en las épocas anteriores a los años 50, no se puede ignorar la influencia de estas observaciones en su teoría del lenguaje o su lingüística integral. Este hecho se ve también comprobado en la presencia de la literatura o la poesía en la mayoría de sus textos conocidos, que le sirve, en la mayoría de los casos, como objeto de comparación. De esta manera, ha logrado postular la primordialidad del lenguaje de las demás actividades culturales, pero también demostrar la interdependencia entre lenguaje y demás aspectos culturales, otorgándole la prioridad al primero. Además de servir entonces como testimonio del pensamiento coseriano sobre las cuestiones artísticas y estéticas durante los años montevideanos, el manuscrito documenta también sus reflexiones sobre el lenguaje en sí. Más allá de la importancia para el conocimiento de la obra coseriana, el texto nos abre un panorama de enfoques, en que Coseriu dialoga con varios filósofos y revela así su postura frente a sus pensamientos.
Este epílogo espera haber mostrado la gran variedad de la obra científica de Coseriu que todavía sigue sin ser descubierta, reconstruida y documentada plenamente. Para decirlo en las palabras de Kabatek, «[l]a calidad intelectual del pensamiento coseriano justifica tener presentes esos trabajos [montevideanos] y desenterrar por lo menos algunos de los no publicados que yacen en el archivo Coseriu en forma de manuscrito» (Kabatek 2017, 21). Con la edición de «El problema del arte» se ha conseguido publicar una de las fuentes coserianas que tienen como objeto las cuestiones filosóficas y teóricas sobre el arte, la estética y la poesía. A pesar de ser un texto del siglo pasado, no ha perdido su actualidad en cuanto a los aspectos tratados, dado que el tema o el problema del arte sigue siendo actual e irresuelto hasta hoy en día. Por consiguiente, la existencia de toda una serie de obras inéditas sobre temas afines deja la puerta abierta a un mundo aún insuficientemente conocido y explorado, representando de esta manera una gran posibilidad para las investigaciones en el futuro.

4.  Referencias bibliográficas

Coseriu, Eugenio (1952): Sistema, norma y habla, Montevideo.

Coseriu, Eugenio (1956): «La creación metafórica en el lenguaje», en: Publicaciones del Departamento de Lingüística 9, Montevideo, 5-31. [No. 18]

Coseriu, Eugenio (1979): «Tesis sobre el tema ‘lenguaje y poesía’», en: Lingüística española actual 1, 1, 181-186. [No. 156]

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 370 -

Coseriu, Eugenio (1990): «Acerca del sentido de la enseñanza de la lengua y literatura», en: Subdirección general de formación de profesorado, Ministerio de Educación y Ciencia (eds.): Innovación en la enseñanza de la lengua y la literatura, Madrid, 13-32. [No. 225]

Coseriu, Eugenio (1991): «Información y literatura», en: Comunicación y sociedad 1990, 3, [publ. 1991], 1-2. Pamplona, 185-200. [No. 257]

Coseriu, Eugenio (1998): «Textos, valores, enseñanza», en: Manuel Casado Velarde (ed.): Lengua, literatura y valores, Pamplona: Newbook ediciones, 61-78. [No. 328]

Coseriu, Eugenio (2006): «La lingüística del texto como hermenéutica del sentido», en: Eugenio Coseriu / Óscar Loureda Lamas (eds.): Lenguaje y discurso, Pamplona: EUNSA, 57-59. [No. 372]

Coseriu, Eugenio (2010): “Estetica lui Blaga în perspectivă europeană”, Limba română (Chișinău) XXXI, 4, ed. especial, 95–106, ed. por Cristinel Munteanu.

Coseriu, Eugenio (2012): «Diez tesis a propósito de la esencia del lenguaje y del significado», trad. de Mónica Castillo Lluch y Johannes Kabatek, en: Energeia 4 (2010), 49-52. [No. 386]

Croce, Benedetto (1913): Breviario de estética, Bari: Laterza.

Heidegger, Martin (2010): Gesamtausgabe. III. Abteilung: Unveröffentlichte Abhandlungen, Vorträge, Gedachtes, Bd. 74: Zum Wesen der Sprache und zur Frage nach der Kunst, Frankfurt am Main: Vittorio Klostermann.

López Serena, Araceli (2019): La lingüística como ciencia humana. Una incursión desde la filosofía de la ciencia, Madrid: Arco.

Kabatek, Johannes / Murguía, Adolfo (1997): «Die Sachen sagen, wie sie sind…» Eugenio Coseriu im Gespräch, Tübingen: Narr.

Kabatek, Johannes (2011): «Eugenio Coseriu, las tesis de Estrasburgo y el postulado de una lingüística lingüística», en: XIV Jornadas de Lingüística, Cádiz, 29 March 2011 – 31 March 2011, 35-56.

Kabatek, Johannes (2017): «Eugenio Coseriu en Montevideo: reconstrucción de una época», en: Revista de la Academia Nacional de Letras, 7-23.

Kabatek, Johannes (2023): Eugenio Coseriu. Beyond Structuralism, Berlin/Boston: De Gruyter 2023

Eugenio Coseriu: El problema del arte – Presentación y edición de un texto - 371 -

Kabatek, Johannes (2024): Reseña de Heidegger, Martin (2022): On the Essence of Language and the Question of Art, translated by Adam Knowles, Cambridge/UK: Polity, Energeia 9, 317-319.


    1 La transcripción fue preparada por M.N. en el marco de un trabajo de seminario en el semestre de verano de 2021 y corregida por J.K. Cristina Bleorțu, Manuela Crivelli y Yoselin Henriques ayudaron a descifrar algunos pasajes difícilmente legibles: nuestra gratitud a ellas.

    2 Hay dos fichas con el número 8.

    3 Ficha escrita con lápiz (a diferencia de las demás, que están escritas con pluma) e inserida sin numeración en este lugar. En el margen izquierdo pone de forma vertical Sociología.

    4 Este párrafo está tachado en el manuscrito.

    5 Schücking, Levin Ludwig (1923): Die Soziologie der literarischen Geschmacksbildung, München: Rösl.

    6 En el manuscrito pone “indiv”, pero abajo se retoma “relativo” – “absoluto”, entonces probablemente sea errata y debería leerse “relativo”.

    7 Más precisamente, se trata de 15 puntos, que se ponen en relación con las ideas de diversos filósofos que aquí no se mencionarán todos por razones pragmáticas. Sin embargo, en el capítulo siguiente se abordarán los pensamientos de algunos que resultan imprescindibles para el entendimiento del pensamiento coseriano sobre el arte.

    8 Coseriu pone como ejemplo, entre otros, los cristales, los sistemas planetarios y los copos de nieve para los objetos estructurados. En cuanto a la característica de la belleza, contraargumenta que todos objetos se pueden contemplar como bellos, como, por ejemplo, la mariposa.

    9 La identificación entre lenguaje y poesía se comentará, más detalladamente, en el capítulo siguiente.

    10 En 2021 se ha publicado el libro en español bajo el título «Decir las cosas como son…» Conversaciones con Eugenio Coseriu, traducido por Cristina Bleortu, Alba García Rodríguez, Bárbara Garrido Sánchez-Andrade y Johannes Kabatek, publicado por la Editorial Universidad de Sevilla. Las citas directas serán en español.

    11 Otro motivo por ubicar el texto en este contexto es el hecho de que Coseriu, después de haber llegado a Montevideo, no pudo comenzar inmediatamente con su trabajo universitario. Por lo tanto, «pasó el primer año dando conferencias, organizando exposiciones y trabajando como periodista» (Kabatek 2017, 16).

    12 Esto se ve confirmado en el hecho de que la mayoría de las referencias a la estética y el arte no se encuentran en el capítulo «Uruguay», sino más bien en los previos, pero también en los posteriores.

    13 En esta definición del lenguaje, se manifiesta la diferencia principal entre el pensamiento coseriano y el de Croce u otros filósofos que identifican el lenguaje con la poesía sin restricciones (cf. Kabatek/Murguía 1997, 249).

    14 Cabe destacar aquí que el término lengua histórica, en sentido de Coseriu, no se refiere a la lengua en su historia, sino también en su sincronía, como objeto histórico.